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Autor : DanielCarlos
ID del Artículo : 78
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Versión 1.00
Fecha de Publicación: 4/3/2010 3:35:14
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Náutica

El Banco Inglés-Cartografía-

  Además de las islas insertas en el estuario del rio de la plata, el banco inglés constituye el accidente geográfico de mayor envergadura.  Temido por los navegantes, posee una dramática historia de encalladuras y naufragios, como solitario testigo de la navegación desde la época de la colonia.

 Solís, Magallanes y Gaboto relevaron cartas náuticas y asentaron en las mismas la peligrosa ubicación del banco, al que denominaron “bajo de los castellanos”.

 Al iniciarse el siglo xix la creciente necesidad de navegar en forma segura a través de la cuenca del plata determinó que los croquis portulanos y diarios de navegación confeccionados por los primeros navegantes fueran superados por las cartas esféricas, levantadas por aquella pléyade de pilotos de la Real Armada Española que, encabezada por Oyarvide, lograron trazar el contorno de nuestra costa atlántica y el relevamiento de los ríos de la Plata, Paraná y Uruguay, con sus principales peligros.

 De esta forma surge en la cartografía de la época el registro de los primeros sondajes indicando las bajas profundidades encontradas en el Plata, destacándose por sus dimensiones, ubicación y peligro el ya tan respetado “bajo de los castellanos”, luego conocido como “banco inglés”, así llamado por los apuntes de John Drake, sobrino de Francis Drake, y por los más de cuarenta buques de bandera inglesa que naufragaron o encallaron en el mismo.

 Solís, Magallanes, Gaboto y de Souza, no naufragaron en el “bajo de los castellanos” del Rio de la Plata porque al llegar a la marcación del cabo Santa Maria continuaron la navegación hacia el oeste, “palmeando” nuestra costa, es decir lo más cerca posible de ella.

 El firme obstáculo que a lo largo de centurias ha opuesto la base de roca que conforma su perímetro ha sido la causa para el continuo depósito y concentración de las arenas arrastradas por las corrientes desde río arriba.

 El banco inglés tiene un perímetro de 75 kilómetros y es hoy, en realidad, una isla semisumergida de grandes dimensiones, con una superficie de 17.000 hectáreas en que el promedio de su sonda es de 5 metros.  Quién navegue cerca de sus veriles, en días claros, podrá observar un magnífico panorama con esa larga línea blanca de sus rompientes que parecen cubrir el horizonte.

 El distinguido marino de la armada uruguaya capitán de navío Don Francisco Miranda relevó la ubicación del banco inglés en distintas oportunidades.  Define el área en la forma siguiente: “su cabeza norte se halla en los 35° 07’ de latitud sud y 55° 55’ de longitud oeste. Su extremo sud en 35° 20’ de latitud sud y la punta de su restinga que despide al sudoeste en 35° 21’ de latitud sud y 56° 06’ de longitud oeste.  La cabecera norte es la más peligrosa por hallarse frente al Canal de Flores, aquí la sonda es de apenas 1 metro y tiene hacia el noroeste un abrupto acantilado, pasando el sondaje de 4 a 10 metros rápidamente”.

 Desde hace más de un siglo los servicios de hidrografía de las armadas de la Argentina y el Uruguay han relevado en forma conjunta el Rio de la Plata, confeccionando cartografías pormenorizadas donde el banco inglés está señalizado en su verdadera magnitud y extensión.

 En 1792 el Gobernador de Montevideo Don José Bustamante y Guerra, ante la creciente preocupación por los siniestros en el banco inglés, tomó las siguientes medidas:

1)    Construcción de dos lanchas aparejadas a vela y remo que fueran lo suficientemente marinas para tareas de rescate y salvataje.

2)    La colocación del fanal de popa de la fragata “Nuestra Señora de Loreto”, naufragada en Montevideo, en la estribación más elevada de la isla de Flores.  La importancia de una luz en la isla está dada por el canal de Flores y la cercania de la isla con el banco inglés.

3)    En 1804 se colocó una luz en el cerro de Montevideo, que con la de la isla de Flores establecían una buena marcación para el rumbo del puerto de Montevideo.

 En 1812 es publicada en España la carta esférica del Río de la Plata que realizara el piloto Oyarvide y que fue utilizada hasta más allá de los inicios del siglo xx, al ser enteramente copiada por los Almirantazgos.

 En este sentido el banco inglés fue considerado pieza central del relevamiento, y analizando se observa que a lo largo de las crónicas rioplatenses fue Oyarvide quien conoció de cerca todos y cada uno de los detalles de este temible paraje.

 El primer estudio concreto de la zona fue obra de la expedición de Malaspina, que con Robredo, Bauza y de la Peña, lograron efectuar precisos sondajes.  No obstante, el posterior trabajo de Oyarvide fue efectuado en el mismo perímetro del banco y en los espacios entre éste, la isla de Flores y el banco arquímedes con la señalización en la Carta de Corrientes, sondas y mareas.  La publicación de este informe, a nivel internacional, despejó un grave problema de la navegación del Rio de la Plata.

  En el año 1969 la armada norteamericana le vendiÓ a la marina del Uruguay, al precio simbólico de 7.500 dólares, un buque pontón traído al pais desde Boston por una tripulación uruguaya. En 1970, con el nombre de “R.O.U. Banco Inglés”, es instalado como pontón-faro en el área hasta que en 1973 fue muy averiado por un pampero, procediéndose entonces a su desguace en el puerto de Montevideo.

  En 1974 las autoridades uruguayas instalaron en el banco inglés una baliza automática de señal luminosa.

  Sin embargo según los datos oficiales de la Capitania del puerto de Montevideo, de 1862 a 1980 han ocurrido los siguientes siniestros:

Buques de bandera inglesa

Naufragios:  15 unidades

Varaduras y encalladuras:  35 unidades

Buques de otras banderas

Francesa:  1 varadura y 1 encalladura

Noruega:  4 naufragios, 2 varaduras y 3 encalladuras

Italiana:  4 naufragios. 1 encalladura

Griega:    1 naufragio, 2 varaduras, 2 encalladuras

Española:  6 encalladuras

Argentina: 4 encalladuras

Brasileña:  1 naufragio y 1 encalladura

Uruguaya:  1 naufragio y 1 encalladura

Estadounidense: 5 encalladuras

Belga:  1 encalladura

Sueca:  1 naufragio

Alemana: 1 naufragio y 1 encalladura

Danesa:  1 encalladura

Rumana:  2 encalladuras

 

Totales:

Naufragios:   28

Encalladuras:  64

Varaduras:   5

   A lo largo de este relato se ha desarrollado la significación que un accidente geográfico ha tenido en la vida misma del territorio platense.

  El banco inglés fue como un símbolo de hechos de resonancia que a lo largo de décadas, con su dramática secuela de siniestros, representó una suerte de impulsos para movilizar voluntades con el fin de mejorar la seguridad de la navegación.

 Por: Daniel Rivas Goytia

Revista “El Yacht” – n° 154 - mayo 2006

Edición 2010 PescaenelDelta.com


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